Accesibilidad en educación: avances y desafíos

bigstock-Man-Wearing-Headphones-In-Comp-4132707.jpg

La accesibilidad total en materia de educación está cada vez más cerca. La tecnología ha disminuido los costos de los recursos didácticos, y la conciencia social ha motivado la integración sensible de nuevas herramientas educativas.

Foto: Bigstock

La accesibilidad es un tema importante en la educación hoy en día, las grandes compañías productoras de tecnologías de vanguardia lo entienden. Apple, Google y Microsoft han redoblado sus esfuerzos para generar y mejorar productos que sirvan de base para una educación más inclusiva.

En 2017, Microsoft lanzó un curso dirigido a docentes que les enseña a utilizar herramientas de Office para realizar contenido que tome en cuenta las capacidades de todos los alumnos. Apple cuenta con aplicaciones de text to speech que se pueden integrar a plataformas de aprendizaje y enseñanza. Google publicó una guía para ayudar a los programadores en el desarrollo de apps accesibles, no solo para propósitos educativos, sino para cualquier utilidad.

Todos están haciendo su parte para un futuro más inclusivo, hoy en día el panorama educativo está cambiando, influido por sus mejores logros y desafíos más persistentes.

El impulso de mejorar

En Estados Unidos, la razón de este reciente avance se debe a una fuerte presión del público, que considera la accesibilidad a la educación como un asunto de derechos civiles. La disminución de los costos para la creación e implementación de nuevas tecnologías, también ha ayudado a crear un ambiente académico más inventivo y flexible, que busca considerar el potencial y las necesidades de todos los estudiantes.

El creciente interés y concientización hacia las opciones para las personas con capacidades diferentes, ha motivado también a los proveedores de tecnología a ofrecer interfaces más amigables, en las que las herramientas de accesibilidad se encuentren rápida y fácilmente.

El reto social

En el pasado, el mayor obstáculo para integrar herramientas didácticas accesibles en el aula eran los costos. Ahora, gracias al avance tecnológico, podemos hablar de productos más económicos y fáciles de incluir en los presupuestos escolares. Sin embargo, la dificultad de implementar recursos de accesibilidad educativa persiste, el nuevo enemigo es el estigma social. La delgada línea entre integrar y excluir sigue siendo un serio problema al momento de ofrecer opciones a estudiantes con capacidades diferentes.

Conceptos como la educación especial y la generación de espacios que no están integrados con el resto del alumnado, priva a los estudiantes con capacidades diferentes de un verdadero sentido de pertenencia, lo que puede ocasionar que rechacen herramientas necesarias para completar su proceso educativo satisfactoriamente.

“Los estudiantes prefieren no usar esos recursos para no sentirse señalados”, comenta Luis Pérez, especialista de apoyo técnico en el Centro Nacional de Materiales para la Educación Accesible, en Estados Unidos.

La inclusión completa solo se da cuando la herramienta para la accesibilidad no destaca y está completamente integrada con el resto de la plataforma educativa, de esta forma no se aísla a ningún estudiante que quiera hacer uso del recurso. Incorporar esta idea es importante para seguir avanzando en materia de equidad educativa. Al acercarnos a la tercera década del siglo XXI, los temas de responsabilidad y sensibilidad social van tomando más fuerza, por lo que en un futuro cercano se podrán ver mejores iniciativas que entiendan y realicen la inclusión completa en las aulas.