La curiosidad es una emoción o impulso innato que nos permite explorar y descubrir nuevas experiencias que transformaran nuestra percepción del mundo y de todo aquello que nos rodea. Es importante diseñar experiencias de aprendizaje que estimulen la curiosidad de los jóvenes por investigar y descubrir nuevos conocimientos durante su etapa de formación en preparatoria. Las prácticas de laboratorio son ideales para generar experiencias de aprendizaje vivenciales que conecten con la realidad y desarrollen en el estudiantado la competencia científica. “La práctica de laboratorio del pollo” es una práctica de cierre del curso que imparto y busca fortalecer la competencia científica. En esta actividad, las y los estudiantes ponen a prueba sus conocimientos teóricos en una práctica real. En este artículo comparto mi experiencia.
A través del curso Salud y sociedad de la PrepaTec, dirigido a estudiantes de segundo semestre, busco fomentar en ellos y ellas 1) el desarrollo de la competencia científica, así como también 2) la responsabilidad social y personal que tienen con su aprendizaje, mediante la práctica de laboratorio del pollo. Esta actividad les permite conocer de forma real la estructura anatómica de un pollo, identificar los órganos internos de un vertebrado, su forma, textura, ubicación, etc. Asimismo, los estudiantes corroboran cómo funcionan y cómo se relacionan entre sí los diferentes aparatos y sistemas internos del ave. Estos conocimientos los aprenden tanto de forma teórica como práctica durante el curso.
“Los estudiantes comentaron que fue una actividad divertida e interactiva que los mantuvo atentos todo el tiempo. En la práctica conocieron cómo son y dónde están ubicados los tejidos, órganos y sistemas de un pollo, lo que les permitió aprender más acerca del cuerpo de un organismo”.
“La práctica de laboratorio del pollo”
La intención de esta actividad es que las y los estudiantes reafirmen todos los conocimientos adquiridos a lo largo del semestre. Es una oportunidad que tienen para poner a prueba sus conocimientos teóricos en una experiencia vivencial.
La actividad se desarrolló en el laboratorio de ciencias de la PrepaTec campus Morelia, con un total de 66 estudiantes. Es una práctica de cierre del curso en la cual se integran conocimientos acerca de la estructura, identificación, clasificación y función de distintos tejidos, órganos y sistemas de un pollo. Las y los estudiantes también deben investigar, indagar, observar, contrastar, clasificar y reportar sus hallazgos y experiencia.
Instrucciones
Cada equipo se conforma de cinco a siete estudiantes. Por equipo, deben traer un pollo entero, incluyendo vísceras, cabeza y patas. El pollo debe comprarse en una pollería y solicitar que no esté abierto en canal, ya que se pretende identificar el acomodo de las estructuras anatómicas (tejidos, órganos y sistemas). En el laboratorio, por equipo, se utilizan los siguientes materiales: 1) Dos charolas de disección, 2) Bisturí, 3) Sierra 4) y guantes para cada integrante del equipo.
Asimismo, el equipo asigna a uno de sus integrantes exclusivamente para la toma de fotografías. Es importante mencionar que él o la estudiante que se ocupe de las fotografías no tendrá contacto con el pollo por cuestiones de higiene para evitar la contaminación de su teléfono celular.
Al grupo se le explica que el pollo utilizado en esta práctica no es apto para consumo humano debido a su manipulación. Sin embargo, se les aclara que, los sobrantes del pollo se donarán a una asociación protectora de animales y con ello se contribuye a evitar desperdicios y colaborar con la comunidad. Esto les entusiasma mucho, además de que fomentamos la responsabilidad personal y social de la competencia formativa del curso de Salud y sociedad.
Procedimiento
El pollo es colocado en una de las charolas y se le realiza un corte debajo de la pechuga para dejar expuestas las vísceras, mismas que los estudiantes tienen que sacar con cuidado de no dañarlas. Estos órganos son colocados en la segunda charola. Una vez realizado este procedimiento, se les pide identificar las estructuras de todos los sistemas del pollo revisados en clase. Deben identificar los tejidos y órganos que vayan extrayendo de las cavidades del pollo.
El estudiante con el rol de fotógrafo deberá tomar fotografía de cada órgano que se vaya separando (hígado, músculo, piel, hueso, intestino, riñones, pulmones, etc.). Cada órgano o tejido será clasificado dentro del sistema o aparato correspondiente, colocando la fotografía y el nombre en el espacio asignado dentro de su reporte de laboratorio. Con esta actividad, los estudiantes fortalecen la competencia disciplinar del curso, ya que las fotografías de las diferentes estructuras anatómicas deben identificarse y clasificarse en su nivel de organización correspondiente, como tejidos, órganos y sistemas. Por ejemplo, los pulmones ubicarlos en el espacio asignado para el sistema respiratorio y el intestino delgado en el sistema digestivo. Asimismo, tienen que realizar un reporte por equipo con las fotografías organizadas dentro del sistema correspondiente.
Una actividad esencial en esta práctica es aclarar al grupo que el pollo utilizado en esta práctica no es apto para consumo humano, ya que fue manipulado en su totalidad. Sin embargo, hay partes del pollo que sí podrán aprovecharse como alimento para otros animales, como son piernas, pechuga, muslos, hígados, mollejas, patas, etc. Se clasifican las partes del pollo, se organizan en bolsas y finalmente son donados a una asociación protectora de animales llamada Adoptamor que tiene alrededor de 40 perritos rescatados. Con esto, fomentamos la conciencia del manejo de los recursos y el sentido de responsabilidad que tenemos con la sociedad en este mundo interconectado e interdependiente, tal como lo marca la UNESCO (2015).
Previo a la visita en las instalaciones de la escuela por parte del personal de la asociación Adoptamor, extendemos una invitación a aquellos docentes y estudiantes que deseen hacer una donación de croquetas puedan hacerlo. En el campus se hace la entrega del pollo sobrante y la recolección de croquetas que se hayan recabado.
Resultados
Las y los estudiantes pusieron en práctica todos sus conocimientos adquiridos durante el semestre de manera teórica en una práctica vivencial. Pudieron corregir conceptos erróneos, ya que es común que en un aprendizaje a través de imágenes confundan el hígado con los pulmones debido a su similitud entre estos dos órganos. La idea de cómo son en realidad puede resultar vaga, ya que las imágenes no siempre coinciden con la realidad, sin embargo, en la práctica revisaron, ubicación, cavidad, color, forma, etc., con esto reflexionaron en que no podían ser los pulmones porque se localizaban en la cavidad abdominal y no en la torácica. Esta experiencia les permitió conocer las estructuras anatómicas de un animal vertebrado, el pollo.
Aproximadamente el 75 % de los estudiantes que realizaron esta práctica destacaron esta actividad dentro de su portafolio de evidencias como la actividad más significativa durante el semestre correspondiente a la parte de pensamiento científico dentro de las competencias disciplinares.
Reflexión
Los estudiantes consideran que la práctica del laboratorio del pollo fue una actividad de aprendizaje significativa porque fue divertida y les permitió visualizar, tocar, sentir y organizar las diferentes estructuras anatómicas del pollo revisadas durante el curso, reafirmando con ello los conocimientos adquiridos en clase.
Los estudiantes de semestres avanzados e incluso egresados aún recuerdan “la práctica del pollo” como representativa de la preparatoria. Con emoción han expresado a los estudiantes que están por cursar la materia de Salud y sociedad que en el curso tendrán la oportunidad de realizar “la práctica del pollo”. Este ejercicio educativo, donde conocen y experimentan nuevas sensaciones al ver y tocar órganos internos de un animal, es una práctica que les ha permitido a otros estudiantes reafirmar sobre su decisión para elegir su carrera profesional y es una experiencia para recordar.
Por ello, invito a los docentes a continuar diseñando experiencias de aprendizaje vivenciales que permita a los estudiantes desarrollar las competencias que están asignadas a sus cursos. Considere que no necesariamente deben ser nuevas actividades, quizás solo necesite realizar pequeños ajustes a las actividades que ya conoce. También, extiendo la invitación a que compartan sus resultados para que todos y todas podamos aprender y replicarlas en nuestras clases a través del Observatorio del Instituto del Futuro de la Educación del Tec de Monterrey.
Acerca de la autora
María del Pilar Ponce Cincire (maria.ponce@tec.mx) es Bióloga, Máster en Educación con orientación en Consejería y Desarrollo Educativo por parte del Tecnológico de Monterrey. Tiene más de 25 años de experiencia en docencia. Es tallerista y expositora en congresos en educación. Actualmente, es profesora de tiempo completo del área de Ciencias de la PrepaTec campus Morelia.
Referencias
Frade, L. (2019). Planeación por competencias. Inteligencia educativa: México.
DeSeCo (2005). The definition and selection of key competencies, resumen ejecutivo, OCDE. UNESCO (2015). Replantear la educación: ¿Hacia un bien común mundial? UNESCO: París.
Edición
Edición por Rubí Román (rubi.roman@tec.mx) – Editora de los artículos Edu bits y productora de los Webinars del Observatorio- «Aprendizajes que inspiran» – Observatorio del Instituto para el Futuro de la Educación del Tec de Monterrey.
Este artículo del Observatorio del Instituto para el Futuro de la Educación puede ser compartido bajo los términos de la licencia CC BY-NC-SA 4.0 















