El desarrollo de competencias a través de retos

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“El reto debe ser relevante para el alumno, desafiante y que le permita desarrollar conocimientos, actitudes y valores en un tiempo determinado”.

Formar profesionistas competitivos y productivos es el objetivo principal de cualquier institución de educación superior. También lo es generar nuevas formas de enseñanza orientadas a lograr este propósito. Por ello, es importante reflexionar sobre la educación que las universidades brindan a sus alumnos, ¿realmente los preparamos para enfrentar exitosamente problemáticas reales? ¿Cuál es la estrategia didáctica más idónea para cumplir esta formativa? ¿Cómo deben evolucionar los modelos educativos para enfrentar esta necesidad? 

El Aprendizaje Basado en Retos (ABR) se define como un enfoque pedagógico que involucra activamente al estudiante en una situación problemática real, relevante y de vinculación con el entorno, la cual implica la definición de un reto y la implementación de una solución (Edu Trends, 2016).

En este artículo presento una propuesta para generar ideas educativas innovadoras a través del Aprendizaje Basado en Retos, como una estrategia didáctica desde una perspectiva de aprendizaje vivencial. El fin es acercar a los estudiantes a problemáticas reales, donde sean capaces de aplicar sus conocimientos teóricos y desarrollar conocimientos prácticos, considerando las actitudes esperadas de su desempeño holístico.

Para lograr lo anterior, consideré la experiencia previa del Tec de Monterrey derivado de las primeras implementaciones de su Modelo Educativo Tec21, 2018 en el cual participé. También tomé de referencia modelos educativos de dos universidades brasileñas UNiTOLEDO y UNISAL. Actualmente, estas últimas instituciones se encuentran en el proceso de transformar su formación académica a un modelo de educación por competencias y con el interés de incorporar retos o desafíos como estrategia de enseñanza. Derivado de esta transformación académica y tomando en cuenta la experiencia del Tec, los aprendizajes obtenidos del proceso de rediseño fueron:

  • El proceso de formación docente. Si el alumno aprenderá a través de retos, el profesor también necesita ser capacitado en metodologías activas.

  • La definición de cargas docentes. En un modelo por competencias, los periodos de impartición de contenidos y los nuevos roles de los profesores implican una nueva forma de calcular las cargas docentes en función del tiempo que se le dedicará.

  • La función de las comunidades académicas. Se necesitan entornos de comunicación entre colegas por unidad de formación, llámese materia o bloque (con reto), para compartir experiencias y aprendizajes permitiendo una mejora ágil. 

  • El proceso de revisión/autorización de los nuevos planes de estudio ante las instancias regulatorias de educación. En el caso del Tec de Monterrey, ante la Secretaría de Educación Pública (SEP) se siguió un proceso de revisión de los contenidos académicos rediseñados hasta su autorización. 


Actividades previas a la incorporación de los retos

Antes de considerar una implementación educativa basada en retos, es recomendable reflexionar sobre los siguientes aspectos:

  1. ¿Cuál es la idea general del reto que deseamos incorporar?

  2. ¿Se puede dividir el reto por etapas?

  3. ¿Está vinculado a una empresa, organización u otra institución?

  4. ¿Qué perfil de alumnos necesitamos?

  5. ¿Qué habilidades deben desarrollar los alumnos previamente y durante cada etapa?

  6. ¿Qué conocimientos deben tener los alumnos en cada etapa?

  7. ¿Es posible que los alumnos adquieran el conocimiento y lo desarrollen en las condiciones y los tiempos de cada etapa?

  8. ¿En qué momento sería más oportuno realizar la evaluación?

  9. ¿Cuál es el orden más adecuado para impartir los contenidos teóricos considerando las necesidades del reto?

Si además de reflexionar sobre las preguntas anteriores las empiezas a bosquejar y a integrar de forma escrita, esto te ayudará a tener claridad para identificar situaciones que podrías enfrentar durante el desarrollo del reto, tanto el maestro como los estudiantes.


Metodología para la incorporación de los retos

La siguiente propuesta es una metodología general aplicable a cualquier universidad que desee empezar a gestar la incorporación de retos en sus prácticas académicas.

  1. Identificar las competencias disciplinares y transversales a desarrollar en el alumno.

  2. Describir el reto e identificar si es uno vinculado a una empresa, organización, institución, etcétera. 

  3. Identificar las etapas que serán parte del reto. Para cada etapa identificar:

    1. nombre de la etapa

    2. descripción

    3. actividades a realizar y su duración en horas

    4. duración en días o semanas 

    5. producto final esperado

    6. contenidos teóricos, prácticos y actitudinales a adquirir

  4. Integrar el plan de evaluación, para cada actividad, identificar: 

    1. si es actividad de módulo (contenido teórico) o de reto (práctica) 

    2. definir una evidencia (producto a entregar por parte del alumno una vez concluida la actividad) 

    3. identificar la forma de evaluación (sumativa, formativa o ambas)

    4. definir el instrumento a utilizar para realizar la evaluación (rúbrica, lista de cotejo, guía de observación, etc.)

    5. definir el o los responsables de la evaluación y establecer una fecha de entrega de la evaluación

  5. Identificar recursos requeridos para llevar a cabo el reto:

    1. recursos tecnológicos

    2. espacios físicos

    3. movilidad

    4. otros

  6. Realizar una planeación de compromisos para la fase de diseño y de implementación, donde incluyas el compromiso o actividad a realizar, responsable y fecha de entrega o cumplimiento.


Principales desafíos en la incorporación de retos

Algunos de estos desafíos fueron tomados y adaptados del reporte Edu Trends (2016) incorporando la experiencia que obtuve en los pilotos implementados en el Tec con su nuevo modelo educativo Tec21.

  •  Diseño de experiencias de aprendizaje retadoras efectivas

    El reto debe ser relevante para el alumno, desafiante y que le permita desarrollar conocimientos, actitudes y valores en un tiempo determinado. Esto quiere decir que debe ser alcanzable en el tiempo establecido.

  •  Métodos innovadores y adecuados de evaluación

    Cuando implementamos retos, debemos transformar también nuestra forma de evaluar. Al evaluar procesos no solo conocimientos, debemos hacer uso de los instrumentos adecuados como listas de cotejo, rúbricas y guías de observación, que nos permitan brindar una retroalimentación oportuna y orientadora.

  •  Manejo de la tolerancia a la frustración, incertidumbre y desarrollo de la resiliencia

    Al implementar retos es común enfrentarnos a situaciones que están fuera de nuestro control y más si son retos vinculados con alguna organización, empresa, o universidad. Por mencionar algunos ejemplos: enfrentarse a una negación o retraso por parte del socio formador, tener retrasos para contactar a las personas de la empresa, tener inconvenientes en las visitas a la empresa, en caso muy extremo cuando la empresa ya no puede seguir aportando al reto, entre otras. Son factores que afectan al desarrollo del reto y no está en nuestro control. Aún así, debemos encontrar la mejor forma de solucionarlos.

  •  Trabajo interdisciplinar

    Es muy importante trabajar colegiadamente, tanto en el diseño del reto como en la implementación; que los alumnos perciban un grupo de profesores acompañándolo en su formación académica con un objetivo en común que es resolver el reto y no como profesores independientes; los profesores se conocen de otras disciplinas, evalúan y retroalimentan al alumno de forma consensuada.

  •  Espacios de aprendizaje y un ambiente centrado en el estudiante

    Implementar retos implica también una transformación en la infraestructura de los espacios educativos. Es importante considerar ambientes flexibles de aprendizaje que permitan a los alumnos trabajar en equipos, comunicarse efectivamente e idear soluciones.

  •  Flexibilidad en el aprendizaje y tecnología educativa

También la flexibilidad en los recursos de aprendizaje es necesaria, ya no pensamos en utilizar solo recursos que hayan sido diseñados por el profesor, sino que el mismo alumno puede generarlos o bien hacer uso de los recursos educativos abiertos disponibles gratuitamente en la web. El uso de tecnología también es indispensable para facilitar la comunicación, interacción y evaluación de nuestros alumnos.

Tenemos mucho trabajo por hacer para conocer y aprender más del aprendizaje basado en retos y cómo lo podemos integrar en nuestra práctica docente.

Me gustaría invitar a la comunidad docente a profundizar más sobre el tema y a compartir sus experiencias pedagógicas para mejorar juntos nuestro quehacer docente. Me encantaría poder colaborar con ustedes. Cualquier duda o comentario no duden en contactarme.

 

Acerca de la autora

Deyra Guadalupe Charles Estrada (deyracharles@tec.mx) es Profesora en la Escuela de Humanidades y Educación en el Tec de Monterrey. Sus áreas de interés son innovación educativa, formación docente, diseño curricular y evaluación de proyectos educativos.