Enseñar Economía a quienes no la eligieron como principal campo de estudio es todo un desafío docente. De acuerdo con Sotomarino y Esparza (2022) pueden presentarse complicaciones relacionadas con la formación previa de los estudiantes en conceptos básicos de economía, matemáticas, estadística, así como también, problemas en las habilidades de abstracción e inferencia que son necesarias en esta área de conocimiento. Por ello, es muy importante identificar cuál es el perfil del estudiantado y los conocimientos previos con los que cuentan para diseñar experiencias de aprendizaje adecuadas que les permitan alcanzar sus objetivos de aprendizaje.
En la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) tuvimos el reto de impartir un curso de Economía Aplicada al Turismo para estudiantes de la facultad de Gastronomía, Hotelería y Turismo (GHOT) cuyo enfoque está orientado al desarrollo de nuevos productos y servicios, cabe mencionar que los estudiantes no contaban con una aproximación previa en temas de economía relacionados con la micro y macroeconomía. Esto generó condiciones especiales y algunos desafíos para la impartición del curso. Conocer el perfil del estudiantado es clave para adecuar la clase a sus necesidades. En este artículo compartimos nuestra experiencia.
De acuerdo con Lora y Ñopo (2009), aún existe cierto grado de insatisfacción entre las y los estudiantes de Economía en las universidades latinoamericanas por su poca innovación en relación con los métodos de enseñanza de esta materia. De ahí la importancia de mejorar la enseñanza de la Economía e involucrarles desde el inicio y durante todo su proceso de aprendizaje.
Prototipo para la enseñanza de la economía para no economistas
Diseñamos experiencias de aprendizaje relacionadas con situaciones cotidianas que fueran de interés para las y los estudiantes de GHOT en su campo de acción. Buscamos que aplicaran conceptos de economía a través de casos prácticos, juego de roles, y una dinámica de juego serio para lograr los aprendizajes deseados.
Fue importante para nosotras como docentes que los estudiantes comprendieran la importancia del curso de economía tanto en su vida profesional como personal y lo pusieran en práctica desde el inicio de su carrera. La enseñanza del curso representó un desafío metodológico, motivo por el cual para el proceso de planificación del curso realizamos los siguientes ajustes a la metodología. A continuación, describimos cada uno.
Adecuar la teoría
Históricamente, en la clase de economía se enseña primero la teoría y después con ejercicios aritméticos se aplica lo aprendido. Sin embargo, quisimos hacer un cambio hacia un modelo más dinámico con contacto real del mercado desde la primera sesión. Por ejemplo, les planteamos un reto en función de las últimas noticias nacionales donde tenían que identificar si existía o no algún componente económico. Sus respuestas fueron sometidas a discusión de grupo en torno a una serie de preguntas como, por ejemplo, ¿cuáles fueron las medidas adoptadas por el gobierno?, ¿consideran que este escenario afecta al sector turismo y cuál es su impacto?, ¿cómo repercute esta problemática o evento en otros sectores?, etcétera.
Para las sesiones teóricas solo se incorporaron aquellos temas cuya aplicación resultaría visible para los estudiantes, esto dio como resultado la incorporación natural de ejemplos relacionados con las tres especialidades mencionadas: Gastronomía, Hotelería y Turismo.
Rediseñar las sesiones prácticas
El rediseño de las sesiones prácticas se hizo en función de aquello que sería más tangible en las dinámicas de trabajo en grupo. Las sesiones prácticas iniciaron con el estudio real del mercado del turismo mediante la identificación de un sector en específico. Por ejemplo, la participación de las cadenas hoteleras en ciertas zonas de mayor afluencia de turistas y particularmente de una empresa llamada “Selina”. El objetivo fue realizar un análisis mediante la recolección de fuentes primarias y secundarias, así como también, la investigación de los principales cambios pospandemia que se vivieron y que afectaron a estos sectores. Por ejemplo, el análisis de Selina y su participación en el mercado peruano, fue de gran interés para la clase. La propuesta de valor de esta cadena hotelera va de la mano con un perfil juvenil y el mismo estudiantado pudo contar sus experiencias.
Iniciar las prácticas con una nota motivadora
Como docentes, realizamos una búsqueda constante de información sobre la situación del mercado actual e iniciamos las prácticas con una nota motivadora. Por ejemplo, nos basamos en ejemplos que son de interés para las tres carreras, como son las campañas por las fiestas patrias, Semana Santa y el análisis de comerciales con gran impacto internacional del sector turismo, para así motivarlos a participar. Algo similar a los 10 minutos que se dan en los pitchs para presentar ideas de negocios ante inversionistas. En este caso, las y los estudiantes eran quienes debían comprar la idea. Esta dinámica nos permitió enganchar a todo el salón desde el inicio de la sesión.
Crear una sesión de preguntas orientadoras
Luego de la nota motivadora, mostramos preguntas orientadoras utilizando una adecuación del vocabulario para mejor comprensión de los temas. Por ejemplo, preguntas sobre la sensibilidad ante cambios en el precio, en lugar de consultar por la elasticidad; las preferencias de los consumidores en lugar de mencionar los factores de demanda; los competidores en lugar de la oferta del mercado. Esto ayudó a que los estudiantes percibieran que los conceptos y la terminología son de uso común, que pueden ser aplicados en su día a día.
Diseñar casos y juego de roles
Como parte del diseño del curso, planificamos un juego de roles en diversas situaciones. Por ejemplo, se les planteó ser parte de la “Comisión de Promoción del Perú para la Exportación y el Turismo”, cuya principal actividad era analizar el impacto del cambio de precios en función de la sensibilidad y sustentar su decisión ante el Ministerio de Turismo. En otra actividad, se les propuso “invertir en un nuevo complejo hotelero con capitales internacionales” donde eran miembros de la mesa directiva y podrían dar sus consejos como stakeholders. También, se les planteó posicionar por diferenciación a un restaurante con un concepto de comida fusión en donde ellos eran los asesores financieros en un contexto de desaceleración económica. A través de estas actividades, buscamos que las y los estudiantes comprendieran que el presupuesto era limitado, así como también, considerar el costo de oportunidad de la inversión.
Presentar propuestas y sustentar sus apreciaciones
Los grupos de trabajo pasaron a exponer a todo el salón lo encontrado y sustentaron sus apreciaciones en función de la información secundaria y una incipiente primaria (dependiendo del dinamismo del grupo). También, respondieron a las preguntas de sus compañeros. Esta dinámica se impartió en las 16 semanas lectivas y su sostenibilidad se vio favorecida por el interés de los estudiantes y sus ganas de estar en contacto con agentes activos del sector.
Después de las actividades prácticas, a manera de retroalimentación, nos tomamos 10 minutos para compartir impresiones y comentarios por parte de las y los estudiantes. “Pensé erróneamente que la Economía solo sería para ver fórmulas”, “me di cuenta de que los conceptos de Economía están relacionados a todo nivel”, “ahora entiendo mucho mejor que la toma de decisiones involucra más de Economía de lo que pensaba”.
Este cambio en la forma de enseñanza significó que las y los estudiantes desarrollaran y reforzaran competencias como la opinión sustentada de fuentes teóricas y empíricas confiables sobre la coyuntura macroeconómica y su relación con el sector turismo. Identificaron mucho mejor los determinantes de la oferta y la demanda de un producto turístico, gastronómico y hotelero, así como la estructura de mercado en la que se desenvuelven. Y, por último, evaluaron los impactos de la intervención del Estado, así como las imperfecciones del mercado en los productos turísticos.
A lo largo del curso, cada estudiante pasó por diversos estadíos en sus impresiones. Al inicio, con mucha curiosidad, y a medida que avanza el curso, con mucha sorpresa, ya que, se dieron cuenta de que el curso estaba diseñado para rápidamente poner en práctica todo lo aprendido.
“Magnates de la Tela”, es un Juego Serio para la enseñanza de la economía
Como parte del curso, también diseñamos una sesión práctica con la dinámica de juego serio. Los juegos serios han surgido como un método alternativo de enseñanza que despiertan el interés entre los docentes por la capacidad que tienen este tipo de juegos para motivar y generar participación y compromiso entre los estudiantes al mismo tiempo que aumentan su rendimiento académico. El juego serio llamado “Magnates de la Tela” se trata de un juego de mesa, desarrollado por las profesoras Neride Sotomarino y María Elena Esparza, en colaboración con Axel Muñoz y Diego Jiménez del Grupo Avatar. El objetivo del juego es tomar decisiones de inversión del mercado textil en función del constante cambio de las condiciones de la oferta y la demanda. Este juego serio cumplió un elemento clave debido a la estrecha conexión entre el mercado textil y el mundo de la gastronomía, hotelería y turismo, lo que permitió que los estudiantes se acerquen de forma lúdica a las dinámicas propias del mercado.
Una parte importante del juego es que se asegure la sostenibilidad de la empresa en los primeros cinco años de operación, en función de las decisiones tomadas según distintos escenarios del entorno microeconómico, manifestados por cambios en las condiciones de oferta y demanda.
Un último componente que contribuyó a sistematizar todo el trabajo fue la aplicación de entrevistas a expertos del sector y de las empresas seleccionadas, cuyo objetivo fue contrastar las propuestas de mejora de los grupos de trabajo y las que fueron expresadas por los gerentes de las empresas. De esa manera, las y los estudiantes pudieron reflexionar sobre sus propias iniciativas y sustentar o cambiar aquellas que consideraron claves para la sostenibilidad de la empresa.
En el desarrollo del curso nos propusimos no privilegiar los cálculos aritméticos, pero sí la búsqueda de información en función del sector de interés del estudiantado. En resumen, no quisimos impartir un curso que no resulte tangible para su visión del ejercicio profesional, pero sí que vaya de la mano con sus intereses personales, profesionales y los motivadores intrínsecos. Es así que, un punto a destacar fue la dinámica de grupo en donde los integrantes eligieron los temas de aplicación en función de lo desarrollado en teoría, logrando la expresión de sus propios intereses como temas de investigación del curso.
Reflexión
Los principales resultados al finalizar el curso se dividen en dos sectores claves: docentes y estudiantes. Desde el punto de vista de la docencia, se pasó por un proceso de reingeniería estructural con el acercamiento a la realidad. También, las actividades permitieron cumplir con los resultados de aprendizaje sin quitarle prioridad al desarrollo teórico. Por el contrario, la teoría fue la base para la innovación y la búsqueda de nuevas metodologías de enseñanza con un enfoque más participativo.
Desde el punto de vista del estudiantado, mediante los resultados de la encuesta docente semestral, se identificó que el curso cumplió con las expectativas, fue motivador para la búsqueda de información y lo más importante, las y los estudiantes dejaron de ver el curso de Economía como abstracto y lo asumieron como un curso fundamental para comprender los sectores Gastronomía, Hotelería y Turismo.
Compartimos esta experiencia con el propósito de incentivar la revisión continua del perfil del estudiante e invitar a la comunidad académica a atreverse a replantear las dinámicas de clase en un entorno donde existen cada vez más distractores y se privilegia la inmediatez de la información. Cada materia, estudiante y ciclo académico son realmente diferentes y es justamente ahí en donde la riqueza de la diversidad nos permite ser creativos y explorar nuevas formas de promover la calidad académica.
Acerca de las autoras
Elizabeth Chris Aylas Flórez (elizabeth.aylasfpucp.edu.pe), es docente e investigadora en Departamento Académico de Ciencias de la Gestión de la Pontificia Universidad Católica del Perú. También, es miembro del Grupo de Investigación en Educación y Sociedad. Gestora de proyecto del Vicerrectorado de Investigación con experiencia en planeamiento, investigación e internacionalización. Licenciada en Gestión Empresarial por la PUCP y Magíster en Gestión Universitaria por la Universidad de Alcalá.
María Elena Esparza Arana (meesparzapucp.edu.pe), es docente e investigadora en el Departamento Académico de Ciencias de la Gestión de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Es Licenciada en Economía por la Pontificia Universidad Católica del Perú, Magíster en Administración por la Universidad ESAN y Doctora en Gestión Estratégica por el Consorcio de Universidades en el Perú. También, es miembro del Grupo de Investigación en Educación y Sociedad.
Referencias
Cornellà, Pere, Meritxell Estebanell, y David Brusi. 2020. “Gamificación y Aprendizaje Basado en Juegos. Consideraciones Generales y Algunos Ejemplos para la Enseñanza de la Geología.” [Gamification and Game-Based Learning: General Considerations and Some Examples for Teaching Geology]. Enseñanza de las Ciencias de la Tierra [Teaching Earth Sciences] 28 (1): 2385–3484. https://raco.cat/index.php/ECT/article/view/372920.
Hey, John D. 2005. “I Teach Economics, Not Algebra and Calculus.” Journal of Economic Education 36 (3): 292–304. https://www.jstor.org/stable/30042661.
Lora, Eduardo & Hugo Ñopo. 2009. “La Formación de los Economistas en América Latina” [The Training of Economists in Latin America]. Revista de Análisis Económico [Journal of Economic Analysis] 24 (2): 65–93 https://doi.org/10.4067/S0718-88702009000200003.
Sotomarino N & Esparza M. (2022). “A Serious Game: Economics for Non-economists”, The International Journal of Learning in Higher Education. Volume 29, Issue 2, https://doi.org/10.18848/2327-7955/CGP/v29i02/1-20
Velvin, Jan, Marit Gunda Gundersen Engeset, Olaf Graven, and Lachlan MacKinnon. 2018. “Using Games for Learning to Improve Performance in Higher Education.” 2018 IEEE International Conference on Teaching, Assessment, and Learning for Engineering, 674–678. http://doi.org/10.1109/TALE.2018.8615323.
Edición
Edición por Rubí Román (rubi.roman@tec.mx) – Editora de los artículos Edu bits y productora de los Webinars del Observatorio- «Aprendizajes que inspiran» – Observatorio del Instituto para el Futuro de la Educación del Tec de Monterrey.