“Hace mucho tiempo, en una galaxia muy, muy lejana…”, son palabras que me recuerdan vívidamente lo que sentí en el estreno de Star Wars en 1977. Fue una película que dejó una profunda huella en mí por su épica historia entre el bien y el mal, y también, por sus efectos especiales, en particular el sonido y la luz de los Lightsabers (espadas láser) utilizados por los Jedi.
Este recuerdo me motivó a planear una clase en la cual los protagonistas serían el rayo láser (lightsabers); mis estudiantes de la clase Acústica Arquitectónica (la Orden Jedi); la distracción y la aparente apatía (el lado oscuro de la fuerza)que, en muchas ocasiones, demuestran los estudiantes en el aula; y por último yo, el valiente profesor que los guía (Yoda). El objetivo fue captar la atencióndelas y los estudiantes, en especial, con aquellos temas de teoría básica que suelen sentir como “de relleno”. También, considerando la Andragogía (enseñanza para los adultos) que de acuerdo con Malcom Knowles (1980) los adultos se motivan a aprender algo cuando perciben que eso les ayudará a afrontar algún problema en su vida.
La batalla contra la apatía y la desmotivación para el aprendizaje comienza ahora
La sesión de inducción inició con la siguiente pregunta para mis estudiantes: ¿de qué trata esta imagen? (en el pizarrón proyecté una fotografía de 1938 donde se ve a Orson Welles gesticulando frente a un micrófono mientras transmitía por la radio “la guerra de los mundos” de H. G. Wells). Dadas sus caras desconcertadas y del hecho de que no paraban de mirarse unos a otros, procedí a explicarles que esa transmisión fue histórica. Causó pánico a nivel nacional en los Estados Unidos, incluso, hubo gente que resultó herida por la histeria colectiva provocada, ya que los oyentes pensaron que se trataba de noticias de última hora que daban cuenta de una invasión extraterrestre a la Tierra.

Una vez captada su atención, les conté que en aquella época las familias se reunían en la sala de sus casas para escuchar la radio y que, a diferencia de dicha época, actualmente tenemos en nuestros hogares verdaderas salas de entretenimiento equipadas con pantallas, consolas y sofisticados sistemas de sonido que requieren de un tratamiento acústico arquitectónico especializado.
En ese momento, les pregunté ¿les gustaría saber cómo se diseñan ese tipo de espacios? La respuesta fue sorprendente: todo el grupo levantó la mano en señal de asentimiento. ¡Había logrado captar su atención!
Con ese entusiasmo, les comenté que llevaríamos a cabo una práctica tipo “Star Wars”(sus caras eran de sorpresa e incredulidad). Para lograrlo, tenemos que hacer lo siguiente: [A] medir el salón de clase, [B] dibujarlo a escala en el pizarrón; [C] ubicar una fuente sonora (profesor) y un receptor “estudiante de Indias”al que, por cierto, le pregunté en tono serio, si su seguro de gastos médicos cubría quemaduras por rayo láser (al ver su cara de susto le decía que era broma), y [D] escoger la pared que sería el reflector acústico equipotencial. Ver imagen 2, figuras A – D.

Posteriormente, realizamos los cálculos gráfico-matemáticos en el pizarrón. [E] dibujo de la imagen de la fuente sonora; [F] cálculo del punto de reflexión; [G] medición de la distancia al punto de reflexión; y [H] definición del recorrido total de la reflexión. Ver imagen 3 figuras E – H.

Imagen 3: Cálculo gráfico de la reflexión sonora. (Creación propia, 2024).
Continuamos haciendo la comprobación de ecos: [I] midiendo el sonido directo; [J] midiendo el sonido reflejado; y [K] aplicando la regla físico-fisiológica humana de integración sonora en el oído. Ver imagen 4, figuras I – K.

Una vez hecho esto, les anuncié que era tiempo de la batalla con los lightsabers (ya se podrán imaginar la cara de emoción que tenían). [L] inyección del medio de contraste en el salón (humo); [M] pruebas para comprobar que la trayectoria del láser se veía en todo su recorrido; [N] comprobación de que el láser iba de la fuente sonora (profesor) al espejo (reflector acústico equipotencial) y de ahí al receptor (“estudiante de Indias”), demostrando así, que los cálculos gráfico-matemáticos que habíamos hecho en el pizarrón eran correctos (momento ¡Wow!).
Como anécdota quiero comentar que tuvimos que avisar a seguridad de planta física del campus para que desconectaran los detectores de humo, evitando así, causar alarma entre los usuarios y tener que desalojar el edificio de Aulas I [O]. Ver imagen 5, figuras L – O.

Con esta nueva competencia desarrollada (ser, saber y hacer de la acústica geométrica), continuamos con la explicación a detalle del diseño acústico de una sala de entretenimiento casero, es decir, la ubicación en el espacio de: [1,2,7] difusores cilíndricos verticales; [2,8] difusores cilíndricos horizontales; [3,6] absorbedores verticales; [4,5 y 10] absorbedores cenitales y [9] bass traps de esquina para lograr un diseño sonoro óptimo. Ver imagen 6, figuras 1 – 10.

En este punto les pregunté ¿qué les había parecido aprender en tan poco tiempo este diseño arquitectónico especializado? Ahora saben que lo pueden aplicar en su vida profesional, no solo al diseño de una sala de entretenimiento casera, también al de un auditorio, teatro o sala de conciertos. Una vez más, el aula se llenaba de manos levantadas.
Era tiempo de decirles que, para lograrlo, fue necesario echar mano de conocimientos provenientes de temas tan diversos como historia (las reglas de la acústica geométrica descubiertas por Athanasius Kircher en 1650 y publicadas en su obra: “Musurgia Universalis”. El hecho de que el sonido no viaja en el vacío descubierto por Robert Boyle en el siglo XVII; y la fórmula de Wallace Clement Sabine de 1898, que nos dice que el tiempo de reverberación es directamente proporcional al volumen del espacio e inversamente proporcional a la absorción de sus materiales). Física del sonido, que dice que la velocidad del sonido en el aire es de 340 m/s; o que los sonidos complejos se pueden descomponer en tonos puros sinusoidales. También, que el sonido al golpear en una pared se refleja, absorbe y transmite; o que los tres tipos de reflexiones sonoras son determinadas por la superficie que las refleja (plana, cóncava y convexa). Fisiología del sonido (que afirma que el cerebro humano es capaz de integrar el sonido reflejado que llega al oído con no más de 1/20 de segundo de diferencia respecto al directo). Psicología del sonido (que declara que el color del espacio genera sinestesias que alteran la percepción del sonido en él). Parámetros genéricos del sonido (que habla sobre la caracterización del sonido en un recinto con base en su nivel sonoro, tono, timbre, direccionalidad y reverberación). Materiales acústicos (que se dividen, en general, en difusores, absorbedores, Helmholtz y anecoicos). Sistemas arquitectónicos (como paredes dobles, suelos flotantes y techos suspendidos elásticamente); y reglas de diseño de salas de concierto, cuya premisa principal es que el sonido envuelva a los espectadores desde todas las direcciones.
Posteriormente, les presenté el temario del curso que incluía todos estos temas y les pregunté si les gustaría aprenderlos como andamiaje necesario para dominar esta ciencia aplicada a la arquitectura: nuevamente una respuesta contundente, todo el salón con su mano levantada (¡vaya que los tenía en el bolsillo!).
Es importante señalar que las primeras veces que implementé esta actividad con el láser [R] en 2016, la aderece con el uso de un osciloscopio [S], un acordeón [P] y una guitarra [Q] para demostrar algunos conceptos importantes de la física acústica como el espectro frecuencial, notas fundamentales, armónicos, sonidos puros, etc. Ver imagen 7, figuras P – S.

Resultados
En cuanto a los resultados alcanzados con esta actividad se analizaron las preguntas ETAPR [T] y ETREC [U] de las ECOAS (Encuesta de Opinión a los Estudiantes del Sistema Tec) [1], para los semestres en que el tópico se impartió de manera presencial (se omitieron aquellos en que fue nacional vía ZOOM, y aquellos interrumpidos por el sismo o por la pandemia). Ver figuras T y U.

Imagen 8. Encuesta de Opinión a los Estudiantes del Sistema Tec, pregunta ETAPR. (Creación propia, 2024).

Imagen 9. Encuesta de Opinión a los Estudiantes del Sistema Tec, pregunta ETREC. (Creación propia, 2024).
También, les comparto algunos comentarios representativos analizados de los semestres anteriores:
“Se nota su amor no solo a lo que imparte, sino a dar clases. Es definitivamente uno de los mejores profesores de toda la carrera, explica bien, simple, y se ve que le gusta, en serio”. 2016-I.
“Excelente profesor. Siempre da las clases de una manera diferente, intenta innovar en su manera de enseñanza y yo en lo personal creo que lo hace muy bien. Muy padre tópico 100% recomendado”. 2018-I.
“Le apasiona mucho su materia y eso hace que la disfrute. Domina los conceptos y la forma de enseñarlos los hace más fáciles de entender”. 2018-I.
“Lo recomendaría porque es un profesor sumamente apasionado de sus materias, no deja espacio para las dudas y como estudiantes siempre sentimos su apoyo”. 2019-I.
“La clase es muy divertida, los conceptos técnicos se hacen muy digeribles por todas las actividades que plantea el profesor, las tareas complementan mucho lo visto en clase y es muy abierto cuando existen dudas, super apasionado por el tema”. 2022-II.
Reflexión
A través de esta práctica pude constatar que sí podemos captar la atención del estudiantado y motivarles para seguir aprendiendo. A pesar de que, la opinión generalizada entre docentes sobre el estudiantado que tenemos actualmente en las aulas (generación Z) como desinteresados, apáticos, que se distraen fácilmente, y que tienen poca tolerancia a la frustración. Encontré que sí es posible “engancharlos” echando mano de herramientas didácticas clásicas como la inducción (motivante, independiente, pero relacionada), el aprendizaje activo (“hands on”) y los principios de la Andragogía (la enseñanza del adulto aplicando el aprendizaje orientado a la resolución de un problema y la práctica).
Adicionalmente, si todo lo anterior lo complementamos con docentes apasionados que tengan una gran actitud para enseñar, con la creatividad suficiente para generar ideas en clase que les permitan a las y los estudiantes desarrollar las competencias disciplinares y transversales marcadas en la materia, podremos lograr que nuestras clases sean divertidas, estimulantes e inspiradoras.
Acerca del autor
Ricardo Aguayo González (raguayo@tec.mx) es académico investigador de tiempo completo en el Tec de Monterrey, campus Ciudad de México. Fue reconocido como Profesor Inspirador en el 2016 y 2022. Forma parte del Círculo de Profesores Destacados EAAD 2021, 2022 y 2023. Obtuvo el segundo lugar del premio a la innovación educativa en 2014 de la categoría “Gestión de la Innovación”. También, obtuvo el primer lugar del Premio a la Innovación Educativa 2013 de la categoría “Proceso de Enseñanza – Aprendizaje”. Fue galardonado con la medalla del mérito académico 2005. Miembro del SNI del 1 de enero 2004 al 31 de diciembre de 2007. Doctorado CUM LAUDE (con honores) por la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona en el 2000.
Referencias
Knowles, M. S. (1980). The Modern Practice of Adult Education: From Pedagogy to Andragogy. Revised and Updated. Recuperado de: https://www.umsl.edu/~henschkej/articles/a_The_%20Modern_Practice_of_Adult_Education.pdf
Fairstudio (2014). Malcolm Knowles Educational Theorist Abstract. Recuperado de: https://www.scribd.com/document/240553212/Malcolm-Knowles
Jiménez, M. (2023). Andragogía: adaptando el aprendizaje para los adultos. Recuperado de: https://observatorio.tec.mx/edu-news/andragogia-adaptando-el-aprendizaje-para-los-adultos/
Tec de Monterrey (2024). “Sistema de encuestas”. “Mi espacio”. ITESM. Retrieved 7-03-2024 from: https://encuestastecadmin.tec.mx/teacher_reports/group_details?q[period_eq]=202013&q[survey_group_eq]=10
Edición
Edición por Rubí Román (rubi.roman@tec.mx) – Editora de los artículos Edu bits y productora de los Webinars del Observatorio- «Aprendizajes que inspiran» – Observatorio del Instituto para el Futuro de la Educación del Tec de Monterrey.