El problema es mayor que nunca, urge poner atención a la salud mental de los estudiantes de posgrado y los investigadores.
Científicos advierten un panorama de producción epistemológica sin vías a la fiabilidad.
La validez y calidad de la investigación científica se ha visto seriamente afectada por la proliferación de los manuscritos fabricados.
La academia ya tenía su propia pandemia antes de la llegada del COVID-19.