“La IA es la nueva salsa picante de la educación”

El panel “Tendencias en innovación educativa en la educación superior: cuatro perspectivas”, que se llevó a cabo en el IFE Conference 2026, explora tendencias de vanguardia en innovación educativa a partir de las perspectivas de especialistas de México, España, Canadá y Chile.

“La IA es la nueva salsa picante de la educación”
Una lectura de 4 minutos

Elegí esta frase, que no es mía, aclaro, para encabezar esta especie de post-reflexión sobre mi participación en el IFE Conference 2026 y ahora les contaré por qué, entre tantas opciones que tenía, me decidí finalmente por esta. Me sorprendió que Bruce Au, secretario general del Yidan Prize Foundation, en su participación en el IFE Conference, nombrara en voz alta lo que muchas personas pensamos, pero tal vez no nos atrevemos a decir, mucho menos en un espacio dedicado a la inteligencia artificial generativa. Fue simplemente refrescante escuchar de viva voz la siguiente analogía: «La inteligencia artificial es la nueva salsa picante de la educación; la usamos para esconder el mal sabor de una comida de mala calidad».

Apunté esta frase en mi libreta y salí de la sala con una sonrisa y un poquito más de esperanza en la humanidad. En los próximos días yo también participaría como panelista y estaba retocando mis apuntes que había preparado para mi intervención en el panel “Tendencias en innovación educativa en educación superior: cuatro perspectivas”. Pensé que sí o sí tenía que citar a Bruce en ese panel. Ya no estaba tan nerviosa, pues había encontrado reflexiones que resonaban con mi filosofía y con mi forma de ver la educación (y el mundo) entre las tantas conferencias, paneles y charlas a las que asistí durante el IFE Conference.

Panel Tendencias en innovación educativa en la educación superior: cuatro perspectivas

Este año tuve el placer y el honor de compartir experiencias con Elisa Baniassad, Directora Académica del Learning Technology Innovation Centre de la University of British Columbia (Canadá); Andrea Lagos, Coordinadora de Formación Docente en el Laboratorio de Investigación e Innovación en Educación para América Latina y el Caribe (SUMMA, Chile); Carlos Delgado Kloos, Director de la Cátedra UNESCO: Educación Digital Escalable para Todos (España); y con mi colega y director del Observatorio IFE, Esteban Venegas.

La verdad es que los 45 minutos del panel se nos fueron rapidísimo. Fácilmente hubiéramos podido estar ahí por lo menos una hora y media, compartiendo nuestras preocupaciones y piensos (como me gusta llamarles) sobre las tendencias que están transformando los distintos contextos geográficos y culturales en los que nos encontramos.

A pesar de nuestros distintos perfiles y trayectorias, pudimos encontrar más de una preocupación compartida que atraviesa kilómetros de distancia, desde Canadá hasta España, pasando por México y Chile.

Aquí mismo pueden hacer clic en el botón ▶️ para ver el panel.

Tendencias < Preocupaciones

Aunque el título del panel era sobre tendencias en innovación educativa, los cinco coincidimos en que nuestros enfoques no se centraban tanto en las tendencias, sino más bien en los problemas que atraviesa actualmente la comunidad educativa. Eso que nos preocupa desde nuestros países e instituciones en las que trabajamos. Coincidimos en que el objetivo de las universidades no debería ser seguir tendencias; por el contrario, ante la constante presión que tiene la Universidad para seguir el ritmo de los avances tecnológicos, «las universidades deberían ser un poco inflexibles», como mencionó Paulo Blikstein, Director del Research Lab del Instituto para el Futuro de la Educación del Tecnológico de Monterrey, en la conferencia inaugural del IFE Conference.

Pues al querer seguir el ritmo de las tendencias, «todas las universidades se ven igual», señaló Elisa Baniasaad. «Mi miedo es que la inteligencia artificial se convierta en una herramienta más para que todo parezca igual, para homogeneizar las universidades, en lugar de ayudarlas a distinguirse las unas de las otras». Y aquí es donde quiero regresar a la analogía de la salsa picante que mencioné al inicio. Bruce Au tiene un punto muy bueno: la inteligencia artificial se está convirtiendo en ese ingrediente que le ponemos a todo para esconder lo que hay detrás.

¿Y qué hay detrás? Se preguntarán algunas de ustedes. Como mencioné en el panel, detrás de esto siempre hay un interés, casi siempre de una empresa. Es por ello que siempre debemos cuestionarnos antes de introducir alguna nueva tecnología en nuestras aulas: «No deberíamos doblegarnos ante ellas. Durante años nos hemos doblegado ante las tecnologías y deberíamos dejar de hacerlo», coincidió Baniasaad y añadió que estamos en un momento clave en el que podemos aprovechar que el auge de la IA generativa lleva solo un par de años. «No queremos que un software intermediario (la IA) determine cómo enseñamos, cómo evaluamos, cómo lxs estudiantes hacen preguntas (…) no queremos nada de eso», señaló. «Lo más fascinante de la IA es que puede ser lo que nosotrxs queramos que sea (…) pero mi preocupación es que no seamos lo suficientemente decisivos en nuestras demandas y en nuestras necesidades». Coincido con Elisa en que todavía estamos a tiempo de cambiar el rumbo, tomar el timón con determinación para impedir ese colonialismo de la educación.

Tendencias < Necesidades

¿Estamos simplemente siguiendo tendencias o realmente escuchando las necesidades del profesorado y de la comunidad estudiantil? Me temo que estamos más bien inclinándonos hacia la primera, por presión y por miedo a “quedarnos obsoletos”. Hay muchísimo miedo en las aulas. La presión que vivimos actualmente por seguir las tendencias en las instituciones educativas se ha convertido incluso en un nuevo término: tecnoestrés, que ya está haciendo estragos en la salud mental de adultos y jóvenes.

Y es precisamente en este punto donde toma todavía más importancia recordar la misión de la Universidad. En palabras de Carlos Delgado Kloos, «hoy en día la educación se ha convertido en aprobar». Si el objetivo de los estudiantes es aprobar y el de las universidades es aprobar y otorgar títulos, entonces vamos por mal camino. Es por ello que tenemos que poner el foco en cuáles son las necesidades del estudiantado, de la comunidad, del profesorado, como enfatizó Andrea Lagos. En América Latina «persiste una brecha digital estructural importante» y ahí es donde hacen falta acciones y experiencias concretas, puntualizó Andrea.

Ya para cerrar, y porque me gustaría no dar más spoilers para que vean el video (se los dejé arriba para que puedan verlo completo o también lo pueden ver haciendo clic aquí) y hagan sus propias reflexiones, personalmente, lo que más me preocupa es que cada vez más la Universidad ha dejado de ser un espacio seguro para pensar y se ha convertido en una fábrica de títulos y certificaciones, esa misma fábrica de la Revolución Industrial que nos mostraba Carlos en sus diapositivas. ¿Queremos continuar con ese enfoque reduccionista en la educación?



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