Los docentes también sufren de 'bullying'

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La docencia es una de las profesiones que más sufren de intimidación y acoso laboral por parte de sus compañeros.

Imagen: Bigstock

Lamentablemente, muchos maestros han sufrido de bullying o acoso escolar en algún punto de sus carreras. Según un artículo de Blackboard Talk, entre un 24 % a un 46 % de los maestros encuestados admitió ser intimidado y acosado en algún punto de su carrera. Además, un 89 % de los maestros admitieron haber visto  hostigamiento por parte del personal de la escuela. El tipo más común de bullying (del 67 % al 75 %) es el tipo “Top-down” es decir, aquél que se ejerce desde las personas con mejor posición, desde los altos cargos administrativos,  hacia los de más baja posición.

La cultura del chisme, la formación de grupos y camarillas  es algo que habitualmente se ve en las salas de profesores de las escuelas. Este tipo de actitudes resultan perjudicando a los maestros, incluso llegando a causar el despido o la renuncia debido a los chismes y otras formas de intimidación.

Para entender a profundidad el problema, es necesario comprender que es el bullying. El bullying, acoso escolar o mobbing, como también se le conoce, es un patrón de abuso que se da durante un periodo de  tiempo y se caracteriza por el deseo de lastimar, degradar, humillar o aislar a otra persona.  Para intimidar, el acosador puede usar varias técnicas como la exclusión, insultos, agresión física, abuso verbal, humillación o destrucción de reputación, todo esto con el fin de causar daño psicológico o físico al objetivo del bullying.

Las señales que debes detectar para saber si estás siendo intimidado

Según Patricia Sacawa, maestra y creadora de Blackboard Talk,, explica que hay cuatro tipos de bullying

  1. Acoso psicológico: aquél que ataca psicológicamente por medio de la exclusión, palabras hirientes, ignorar a la otra persona, o utilizar técnicas  pasivo-agresivas.

  2. Acoso verbal: es el que se lleva a cabo a través de esparcir rumores, insultar, acusaciones falsas, e  intercambio de información confidencial.

  3. Intimidación física: empujar, golpear, hacer a otro tropezar, entre otros tipos de acoso físico.

  4. Cyberbullying: difamación en línea. 

¿Por qué intimidan los “bullies”? 

Según el artículo, la frase “la gente lastimada, lastima” es cierta. Muchos “bullies” son personas que están bajo estrés, agotados, son inseguros, no cuentan con capacitación, no atienden sus enfermedades mentales, son o han sido ellos mismos víctimas de intimidación y acoso, o están frustrados con sus vidas. Para ellos, el acosar  a otros es una distracción de sus propios problemas. 

Sin embargo, este no es el único motivo, también están aquellos que son motivados s por el poder. Esta clase de bullies  pueden ser narcisistas, personas muy competitivas que buscan avanzar a costa de sus compañeros, personas moralmente desconectadas o que simplemente están acostumbradas a actuar de esa forma. 

¿Qué hacer en caso de ser intimidado?

La maestra explica quehay cuatro cosas que un docente debe hacer en caso de sufrir de bullying por parte de otro (a) compañero (a):

  1. Documentar cada incidente: Si un maestro sufre cualquier tipo de intimidación, lo mejor es escribir en un diario o documentar de alguna manera  lo que sucedió. Es de suma importancia mencionar la fecha, lugar, las personas que estuvieron presentes, qué tipo de acoso o intimidación  fue, qué se dijo o se hizo, y lo que la víctima sintió en esos momentos. Esto con la finalidad de tener un registro y poder recrear el incidente aunque sea un año después. 

  2. Ponerse en contacto con una autoridad. Se recomienda buscar a una autoridad, especialmente un sindicato, para obtener la política de acoso laboral y escolar pertinente. Esto ayudará a la persona a saber qué hacer.

  3. Ignorarlo. Como se mencionó anteriormente, una de las razones por las cuales las personas intimidan es por poder, así que, en medida de lo posible, intentar no caer en sus provocaciones puede ayudar a disminuir el problema.

  4. Confrontar directamente al acosador. Si la víctima se siente segura, enfrentar al bully puede hacer que retroceda debido a que no esperan ser confrontados. Puede ser a solas o acompañado por alguien. Es importante documentar la interacción por medio de un email discutiendo la plática y terminar diciendo que si las cosas no cambian, se tomarán acciones formales o informales. De esta forma, en  caso de que continúe la intimidación, hay evidencia de que hubo un intento de cambiar las cosas. 

Adicionalmente, es importante no aislarse, por lo que se recomienda hablar con alguien sobre esta situación, ya sea con un amigo cercano, con la pareja o familia. Así como buscar un terapeuta y enfocarse en mantener una salud mental saludable. 

También existen innumerables blogs y sitios web dedicados a los problemas de acoso en el trabajo. Este tipo de recursos pueden ayudar a aceptar la situación y no sentirse aislado.

La intimidación y el acoso pueden resultar en un bajo desempeño laboral e insatisfacción, así como problemas más graves como la ansiedad, depresión, tensión y dolor de cabeza, pensamientos suicidas, entre otros. 

¿Has sido o eres víctima de acoso laboral por parte de otro docente? ¡Busca ayuda! Asociaciones como Amaya están para servirte. También existen grupos en Facebook donde puedes encontrar el apoyo de otros docentes. Adicionalmente, te compartimos más información aquí. Recuerda que no estás sola (o).

*Fe de errores: Una versión previa de este artículo contenía información atribuida a Linda R. Crockett y se nos ha notificado que esta información no proviene de ella. La fuente correcta es del artículo When Teachers Bully Other Teachers, de Patricia Sacawa, publicado en Blackboard Talk.