Las relaciones parasociales, según el psicólogo clínico Adam Borland, son conexiones unilaterales o vínculos que forman las personas con celebridades, organizaciones como equipos deportivos e incluso personajes ficticios, como Harry Potter. Estas pueden tener un impacto significativo en las actitudes, comportamientos y decisiones de los individuos, especialmente en el contexto de los medios digitales y las redes sociales. Se podría decir que son como una amistad a distancia, donde solo es posible saber lo que pasa en la vida del otro por medio de lo que comparte por internet. Es esa sensación de creer conocer al otro por seguirlo en sus plataformas digitales, al ver sus publicaciones y videos todos los días, escuchar toda su música, o ver todas sus películas.
Si bien, el término puede ser nuevo para algunas personas, estas existen desde mucho antes de las redes digitales o el internet. De acuerdo con el Dr. Borland “la gente todavía hablaba mucho de admirar a las estrellas de cine, los atletas o algún tipo de figura pública con la que creaban un vínculo. Y era más que simplemente ser un fanático en ese entonces también. Las relaciones parasociales se tratan de tener una identificación y un sentido de conexión realmente fuertes”. Es fácil voltear hacia el pasado y ver a las fanáticas de Elvis Presley o de los Beatles para ver que no es nada nuevo. Sin embargo, hoy en día es más fácil formar relaciones parasociales que nunca antes debido a las redes sociales, el internet, e incluso programas como “La casa de los famosos”, el cual permite al público tener acceso a la vida de varias figuras públicas durante las 24 horas del día, los siete días de la semana.
Incluso, una nueva investigación de Thriveworks muestra que existen un gran número de norteamericanos que tienen relaciones parasociales. El reporte menciona que el 51 % de los estadounidenses probablemente han tenido este tipo de conexiones, aunque solo el 16 % lo admite. Además, menciona que el 20 % de los encuestados ha experimentado un duelo genuino tras la muerte de una celebridad. Aún más impresionante, el 26 % reportaron sentirse triste cuando muere un personaje de ficción de la televisión o el cine. La investigación de Thriveworks señala: “no estamos hablando solo de expresar tristeza en Twitter. Casi el 10 % de los estadounidenses informan sobre los efectos negativos en su salud mental a causa de la muerte de una celebridad que admiran. Y el 7 % de los encuestados ha sufrido mentalmente cuando no les ha respondido en las redes sociales”.
Si bien, las interacciones parasociales son normales y comunes en muchos fanáticos, este tipo de relaciones son más profundas que eso, ya que posicionan a las celebridades como modelos a seguir en lugar de personas de la vida real. Además, la dedicación extrema puede llevar a alguien a considerar a una figura pública como alguien que “no puede hacer nada malo”, y, en caso de que realmente hagan algo considerado negativo, degustarlos porque se pueden sentir traicionados; a pesar de que sea una relación unilateral y la celebridad no tenga idea de la existencia de la otra parte. Pero los famosos también pueden jugar un rol en esta creación de lazos, ya que para ellos, estas interacciones pueden generar mucho dinero. Aunque muchas otras sienten un afecto genuino por sus seguidores y desean interactuar con ellos por medio de transmisiones en vivo o servicios de suscripción.
Pero, ¿cómo se forman las relaciones parasociales? Aunque son unilaterales, estas se forman de la misma manera que cualquier otra: por medio de la interacción. Puede ser tan fácil como ver una serie de televisión, enamorarse de un personaje y empezar a seguir al actor en sus plataformas sociales. O bien, aquel artista que salió una vez en un programa y ahora forma parte del día a día de alguna persona, o un influencer que apareció en alguna red social y nace la necesidad de conocer más acerca de esa esta.
En 2006, los investigadores David Giles y John Maltby dividieron las relaciones parasociales en tres categorías: relaciones de entretenimiento social, personales intensas y que rozan lo patológico, todo dependiendo del fervor de los sentimientos de la persona hacia la figura pública. La primera se refiere a ser fanático de una celebridad porque es divertido aprender y hablar sobre esta. Las relaciones parasociales personales intensas son aquellas cuyo nivel de apego es intenso y compulsivo, sin embargo, comprendiendo que no existe un lazo real. Es cuando una persona constantemente está revisando las redes sociales de la celebridad, uniéndose a sus transmisiones en vivo, pensando en ellos constantemente e, incluso, defenderlos en redes sociales si alguien habla negativamente de ellos. Es cuando alguien decide dedicar una cantidad excesiva de tiempo a seguir a la figura mediática, llegando a descuidar otras áreas importantes de su vida. Esta obsesión puede manifestarse como una necesidad constante de obtener información sobre la celebridad, la asistencia a todos sus eventos o la compra compulsiva de productos relacionados con ella. La última categoría, las relaciones del tipo limítrofe-patológico son aquellas donde un individuo ya no puede controlar sus sentimientos o pensamientos, lo que lleva, en el peor de los casos, al acoso o a la violencia.
Hoy en día es cada vez más común ver ediciones o edits sobre artistas, personajes, o celebridades creadas por un público adolescente y están dirigidas a él. Esto porque los adolescentes son más vulnerables a las relaciones parasociales, ya que sus mentes aún no están completamente desarrolladas. Pero, ¿cómo les afecta estos lazos? Si son conexiones de entretenimiento social, o personales intensas, ¿tienen algún efecto contraproducente?
Las relaciones parasociales, aunque pueden parecer inofensivas a primera vista, pueden tener consecuencias adversas en la salud mental y el bienestar general de una persona. Para empezar, pueden llegar a ocupar un lugar tan importante en sus vidas que interfieren con sus vínculos interpersonales reales. Esto se debe a que la persona puede dedicar más tiempo y energía a la relación parasocial que a cultivar conexiones auténticas con personas de su entorno. Además, al depender exclusivamente de una conexión unilateral para satisfacer las necesidades sociales y emocionales, alguien puede correr el riesgo de aislarse socialmente y experimentar una profunda soledad. Esto puede ser especialmente problemático para individuos con estilos de apego ansiosos o evitativos, que pueden encontrar en las relaciones parasociales una forma de evitar el rechazo o la intimidad real. Así mismo, al refugiarse en este tipo de relaciones, la persona puede evitar afrontar los desafíos y problemas que encara en su propia vida. Empero, esto puede ser contraproducente, ya que puede impedir su crecimiento personal y su capacidad para desarrollar estrategias de afrontamiento saludables.
Una investigación de Leslee Bennett, Licenciada en Artes, señala que este tipo de vínculos brindan a las personas la posibilidad de encontrar una conexión con algo y de escapar del mundo que los rodea. Sin embargo, al ser una relación asimétrica, la falta de interacción personal puede volverse agotador y afectar su salud mental, provocando que sientan que no importan. Aunado a lo anterior, pueden provocar ansiedad, depresión, soledad y aislamiento social e incluso influenciar sus conductas financieras. Además, Bennett también menciona que este tipo de relaciones a menudo se basan en la idealización de la figura mediática, lo que puede llevar a un individuo a realizar comparaciones perjudiciales consigo mismo, lo que puede afectar su autoestima y generar sentimientos de inferioridad. La exposición constante a la vida aparentemente perfecta de las celebridades en redes sociales puede exacerbar estas comparaciones y contribuir a la insatisfacción corporal, la ansiedad y la depresión. Es importante destacar que las relaciones parasociales no causan directamente estos trastornos, pero pueden actuar como un factor agravante en personas con predisposición a ellos.
Aunque cualquiera puede formar este tipo de vínculos, los adolescentes son particularmente vulnerables a los efectos dañinos porque se encuentran en una etapa crucial de desarrollo de la identidad y pueden ser más influenciables por las figuras mediáticas que admiran. Aunado a esto, una investigación de Sarah E. Erickson, K. Harrison, Sonya Dal Cin se reportó que un 94 % de los adolescentes obtienen información sobre relaciones románticas a través de medios como la televisión, el cine y las películas. Estos medios les proporcionan una idea sobre el sexo, las relaciones sociales y los roles de género, influyendo en cómo perciben y representan el concepto de género y las conexiones sociales. Erickson et al. subrayan que los adolescentes que basan su comprensión de las relaciones románticas en las conexiones parasociales suelen intentar replicar estas dinámicas en su vida real. Esto puede ser perjudicial si los adolescentes asocian las características desfavorables de las celebridades con el ideal romántico que aspiran a alcanzar, lo que influirá de manera adversa en sus propias relaciones.
Pero no todo asociado a las relaciones parasociales es negativo, existen muchos beneficios asociados a tener este tipo de lazos. Para empezar, según el Dr. Borland, estas figuras públicas pueden servir como modelos positivos a seguir e incentivar buenos hábitos. Por ejemplo, los fanáticos de grupos de música coreana, o K-pop suelen pasar mucho tiempo recreando los bailes de sus ídolos, lo que hace que tengan una mejor salud física. También ha incentivado a que varios admiradores aprendan coreano. El Dr. Borland menciona que «una relación parasocial puede ser una fuente potencial de conexión, consuelo y compañerismo, especialmente si te sientes solo, aislado o lidias con ansiedad social». Esto fue especialmente cierto durante los primeros días de la pandemia de COVID-19, cuando muchas personas estaban aisladas y estas relaciones ofrecieron una oportunidad de sentir esa sensación de conexión y camaradería en tiempos difíciles.
Pero, cuéntanos ¿has sentido este tipo de conexión con alguna figura pública, equipo de fútbol, organización, etc.? ¿Crees que son algo positivo o negativo?
Este artículo del Observatorio del Instituto para el Futuro de la Educación puede ser compartido bajo los términos de la licencia CC BY-NC-SA 4.0 














