Ashoka busca jóvenes que estén transformando su mundo

Ashoka México, Centroamérica y el Caribe invita a personas de 13 a 19 años que promuevan un cambio socioambiental a su nueva convocatoria.

Ashoka busca jóvenes que estén transformando su mundo
David Mayoral, Líder de Juventudes y Educación Transformadora de Ashoka México, Centroamérica y el Caribe.
Una lectura de 7 minutos

En 2030, se espera que haya más de 1.29 billones de personas jóvenes a nivel mundial. Sin embargo, las problemáticas que enfrentan distintas regiones impactan su porvenir económico y social. Un mundo donde las y los jóvenes sean agentes de cambio y activen un movimiento para que más personas se reconozcan como tales tendrá la capacidad de implementar soluciones sostenibles que permitan construir un futuro más prometedor para sociedades en diversos contextos.

Este escenario es la razón de ser de varias personas y organizaciones. Ashoka ha habilitado una red de agentes de cambio de alto impacto a lo largo de 90 países. Desde hace más de 40 años, construye un movimiento que cultiva habilidades para transformar entornos, como la empatía consciente, el trabajo en equipo de equipos, el liderazgo compartido y la creatividad para resolver problemas. Su labor ha integrado un ecosistema articulado de comunidades de agentes de cambio que redefinen el concepto del éxito al crecer.

El pasado 27 de febrero de 2025, Ashoka México, Centroamérica y el Caribe organizó junto a KidZania México el Festival de agentes de cambio. Un espacio presidido por Anais Salazar Navarro, Brand Coordinator Sr. de KidZania, así como Brenda Villegas, Líder del área de Niñez y Juventud, y David Mayoral, Líder de Juventudes y Educación Transformadora de Ashoka México, Centroamérica y el Caribe.

Hernán Barbieri, Director de Operaciones en KidZania México, y Carolina Nieto, Ashoka Fellow y Directora General de Ashoka México dieron inicio al evento con unas palabras hacia la audiencia de todas las edades. Hernán Barbieri destacó que en KidZania se aprende el valor del mundo del trabajo, explorando sus distintos roles, oficios y profesiones, así como conocimientos básicos financieros, pensamiento crítico, colaboración y más habilidades que permitirán desarrollarse con éxito en el futuro. Por tanto, de la mano de Ashoka, niñas y niños hasta los más adultos pueden convertirse en agentes de cambio para incidir en sus comunidades.

“Me parece que esta etapa de niñez a adolescencia es donde realmente pasa el cambio, pasa la chispa. Si nosotros logramos en esta etapa de la vida orientarnos al bien común, encontrar un propósito, tener una buena idea, hacer un buen equipo y llevarla a la acción, no nos va a jalar ninguna otra cosa, ni la desesperanza, ni la depresión, ni el desánimo. Cuando uno tiene algo que le hace feliz, ese va a ser el camino”, expresó Carolina Nieto.

Este evento, además, representó el marco del lanzamiento de la convocatoria Jóvenes que Transforman, una iniciativa global que reconoce, apoya y conecta a jóvenes que impulsan cambios positivos de gran impacto en sus comunidades, mostrando un fuerte compromiso en resolver problemas sociales, y movilizando a equipos y personas para unirse a su causa y generar un cambio significativo.

Para entender cómo se ve materializado este acompañamiento y trabajo colectivo, presentamos la historia y trayectoria de Ángela Olazarán Laureano, quien se ha convertido en la mejor estudiante del mundo.

¿Qué tanto puede lograr una persona joven si toda una comunidad la acompaña?

Ángela Olazarán Laureano es estudiante de segundo semestre de la Ingeniería en Tecnologías de la Información y Negocios Digitales en la Universidad Anáhuac en Xalapa, pero no sólo eso, ha sido reconocida como la mejor estudiante del mundo al recibir el Chegg.org Global Student Prize 2024. ¿Qué la hizo ser la primera mujer y la primera persona en Latinoamérica acreedora de este mérito? Ixtlilton, un asistente médico virtual que, por medio de inteligencia artificial, tiene la capacidad de identificar enfermedades en pacientes que no cuentan con acceso a servicios de salud.

Ángela Olazarán Laureano. Crédito de la fotografía: Ashoka México, Centroamérica y el Caribe.

Funciona a través de un cuestionario y una base de datos, brindando protocolos, seguimiento, e información temprana de probabilidad de contagio y pretratamiento para quienes no tengan la posibilidad de trasladarse hasta un centro médico. Se conecta con las y los usuarios vía remota, desde un dispositivo móvil, como un celular o una tableta. El proyecto –nombrado así en honor al antiguo dios mexica de la medicina– surgió gracias a que observó el miedo de muchas y muchos compañeros y personas conocidas de trasladarse de sus comunidades a la ciudad, al tardar una o dos horas para llegar y atenderse. Cada persona iba aplazando su salud, empeorando como resultado.

Ixtlilton, además, es un proyecto familiar, pero también de varios compañeros de su antigua preparatoria. El papá de Ángela fundó hace ocho años un club de robótica y programación en Papantla, en el que varias generaciones han participado, mientras que su mamá también la guía en este trayecto. Aun cuando ambos padres son docentes muy ocupados, hacen todo lo posible por acompañarla. Su hermano, quien está terminando una Ingeniería en Sistemas Computacionales, contribuyó a continuar explorando este rumbo con su ejemplo.

De igual forma, el hecho de que pudiera alcanzar este logro se debió en gran parte al apoyo de Movimiento STEM+, una asociación civil fundada por la Ashoka Fellow, Graciela Rojas que motiva y une a actores clave para promover iniciativas de Educación STEM (ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas, por sus siglas en inglés) de alto impacto, con el objetivo de cerrar brechas y abordar los principales desafíos globales. “Me han brindado un seguimiento cercano, apoyo sobre todo para seguir impulsando a los demás jóvenes de todo México y de todo el mundo. Me ayudan a vincularme con muchas personas. Es algo muy bonito”, señala Ángela. 

Movimiento STEM+ ha otorgado a Ángela una plataforma que sirve de vehículo para impulsar a más niñas, niños y jóvenes. Ella subraya que el compromiso de las personas de esta asociación ha fortalecido su camino como estudiante, pero también como agente de cambio. Asimismo, este acompañamiento fue fundamental para ser reconocida como ganadora del National Student Price México 2022, el cual fue un trampolín para su gran logro en el premio global.

No obstante, para llegar ahí, Ángela practicó la empatía. Escuchó y percibió las problemáticas que tenían un efecto en familiares, amigos o conocidos. También trabajó en diversos proyectos y competencias tomando acción para dar solución a aquellas dolencias que aquejaban a su entorno. Sobre todo, ella tiene un gran respaldo, un equipo sólido que es su familia, compañeros e instituciones que le apoyan. Igualmente, por medio de Movimiento STEM+, Ángela hizo una conexión con Ashoka en su programa Lead Young, donde se relataban historias de jóvenes inspiradores y dio paso a la creación de una red de juventudes catalizadoras del cambio en todo el país.

Ahora, Ángela comprende que el trabajo en equipo es indispensable, pues se necesita a toda una comunidad para impulsar a una agente de cambio. De igual manera, dice que Ashoka le ha ayudado a perder el miedo a fracasar y aprender de diferentes experiencias, viendo todo como una oportunidad de crecimiento. Ella indica que la visión de Ashoka es invaluable, al ver a cualquier persona como un agente de cambio que busca consolidar una comunidad más justa, equitativa y llena de las mismas oportunidades para todas y todos.

Para ello, Ashoka también cuenta con su red de Ashoka Fellows, con más de 200 emprendedores sociales en México, Centroamérica y el Caribe. Estos líderes no trabajan solos, sino que inspiran y movilizan a otros para crear soluciones colectivas a los problemas sociales más urgentes. Lo anterior simboliza que el impacto de las juventudes requiere la confianza y colaboración de diversos actores.

“Muchas veces nos quedamos con ese pensamiento de por qué nadie ha actuado al respecto. Pero a veces no pensamos ¿por qué no soy yo quien actúa primero, quien empieza con esas iniciativas que comienza a crear un movimiento para los demás? Pero también es un trabajo de todos. Una sola persona no va a venir a hacerlo todo. Se trata de juntarse con aquellos que tienen las mismas visiones que nosotros y crear un equipo de trabajo enriquecedor”, describe Ángela.

Por todo lo anterior, resalta que el reconocimiento que ha recibido siempre ha sido un mérito colectivo. El crédito es compartido con quienes han contribuido a estas grandes iniciativas, caminando juntos. “Es la primera vez que se le da este premio [Chegg.org Global Student Prize] a una mujer, pero no queda ahí: se trata de que no sea la última. Porque sé que, desde la primera infancia, es importante que en cada uno de los niños se siembre una semilla de curiosidad por cómo hacer las cosas, cómo funcionan y que para ser un agente de cambio no existe un límite de edad”, agrega.

Durante el Festival de agentes de cambio, Laura Segura, Gerente de Fortalecimiento Institucional e Innovación de Movimiento STEM+, indicó que “hay que hacer equipo, necesitamos de todas las personas e instituciones para desarrollar al joven talento que hará la diferencia para nuestro país y el planeta. Necesitamos más Ángelas, miles de jóvenes talentosas y talentosos que sabemos que están ahí y queremos encontrarles. Trabajemos en colaboración para desarrollar ese potencial”. 

¿Conoces a alguien que pueda transformar su comunidad?

Hasta el momento, Ashoka ha descubierto a 191 jóvenes que están generando un cambio en seis países: Brasil, Indonesia, India, Estados Unidos, Bangladesh y Nigeria. Ellas y ellos se distinguen por los siguientes criterios:

  • Tienen entre 13 y 19 años cumplidos.
  • Desarrollaron una idea innovadora con empatía, abordando una problemática socioambiental desde su origen. 
  • Formaron un equipo, activando y promoviendo la agencia de cambio en más personas. 
  • Han demostrado su impacto mediante la edificación de bien común y resultados visibles en su comunidad, junto con cientos o miles de personas. 
  • Se comprometen como colíderes de un movimiento y sienten entusiasmo por escalar el impacto de su visión. 
  • Buscan fomentar un mundo de agentes de cambio en la región, manteniendo su actividad en el territorio al menos un año después de ser reconocidos por Ashoka.

¿Consideras que alguna persona joven que conoces cumple con estos puntos? Ella o él podría tener acceso a:

  • Participación activa en una red selecta de agentes de cambio de diferentes países y campos de acción.
  • Sesiones de aprendizaje centradas en estrategias para el cambio sistémico.
  • Apoyo y articulación para ampliar el impacto de sus iniciativas, promoviendo la cultura de «Un mundo de agentes de cambio».
  • Sesiones de cocreación con líderes de decisión y profesionales clave de diversos sectores del ecosistema social.
  • Difusión y visibilidad de sus historias de agencia de cambio en medios de comunicación y espacios educativos.

Tendrás hasta el 13 de abril de 2025 para aplicar o postular a una persona joven que conozcas. Para nominar haz clic aquí. Sin importar los resultados, todas las personas jóvenes que apliquen recibirán acceso a recursos para promover una cultura de agentes de cambio en sus comunidades y con sus aliados, así como oportunidades para conectar con otros jóvenes que comparten su interés y pasión por el cambio.

¡Súmate! Colidera el presente y cambiará el futuro.

Este artículo del Observatorio del Instituto para el Futuro de la Educación puede ser compartido bajo los términos de la licencia CC BY-NC-SA 4.0