La lucha por los derechos sexuales y reproductivos se ha construido a lo largo de décadas de reflexiones, activismos, esfuerzos colectivos y acuerpamiento de la defensa de los derechos humanos relacionados con el ejercicio libre y pleno de la sexualidad. La defensa de la autonomía, dignidad, soberanía, disfrute y placer sobre el cuerpo. El cuerpo es el primer territorio que habitamos al nacer. Es nuestra casa, el lugar donde se entrelazan los sentires y los pensares, donde descubrimos el placer, el deseo, la conexión con el mundo y con las otras personas.
El cuerpo es también un espacio vivo que habitamos y que defendemos. En él se inscriben lo simbólico, lo político y lo afectivo. El concepto de cuerpo-territorio, desde los feminismos comunitarios y decoloniales, nos recuerda que el cuerpo es también un espacio de resistencia: un lugar desde el cual podemos nombrarnos, reconocernos y reivindicarnos. Es el sitio desde donde reclamamos nuestro derecho al placer, al disfrute y a una vida digna, ejerciendo nuestra sexualidad libremente, sin miedo y sin imposiciones.
La celebración de los derechos sexuales y reproductivos nos recuerda que nuestros cuerpos son espacios soberanos. El mes de septiembre —especialmente los días 4, 26 y 28— se ha institucionalizado como un tiempo para promover, reflexionar y visibilizar la importancia de vivir una sexualidad plena, libre y gozosa, sin violencia, sin miedo y sin discriminación. Reconocer estos derechos es también defender nuestra autonomía, ejercer la soberanía sobre nuestros cuerpos y elegir cómo habitarlos, disfrutarlos y compartirlos, desde el propio deseo y no desde los mandatos externos.
Defender los derechos sexuales y reproductivos es un acto personal —y como nos recuerdan los feminismos, lo personal es político—, pero también es un acto colectivo: porque cuando una persona decide sobre su cuerpo, todas ampliamos nuestras posibilidades de vivir con libertad, dignidad y autonomía.
Te invitamos a que conozcas tus derechos sexuales y reproductivos a través de la Cartilla de Derechos Sexuales de Jóvenes y Adolescentes (DSR), la cual puedes consultar en cualquier buscador. Además, puedes revisar la página del Centro de Reconocimiento de la Dignidad Humana del Tecnológico de Monterrey, donde encontrarás información sobre acciones, actividades y recursos vinculados con la promoción y defensa de los DSR. Además, puedes acercarte a las organizaciones de la sociedad civil de tu ciudad o las instituciones de atención como las Secretarías de Igualdad o las Direcciones de Diversidad Sexual. Si eres parte de la comunidad del Tec de Monterrey y, en algún momento, vives alguna vulneración de tus derechos, puedes acercarte a las personas encargadas de los Puntos de Atención en tu campus, donde recibirás acompañamiento confidencial, empático y respetuoso. O también puedes acercarte a las organizaciones de la sociedad civil de tu ciudad o las instituciones de atención como las Secretarías de Igualdad o las Direcciones de Diversidad Sexual.
Te invitamos a promover, difundir y ejercer tus derechos. Porque habitar el cuerpo en libertad es también transformar el mundo. Recuerda, son tus derechos.
Autores
Saraí Pando Amezcua – Centro de Reconocimiento de la Dignidad Humana, campus Guadalajara y Cuernavaca.
Daniel Ulises Mata Morales – Centro de Reconocimiento de la Dignidad Humana, campus Guadalajara, Santa Anita y Colima.
Este artículo del Observatorio del Instituto para el Futuro de la Educación puede ser compartido bajo los términos de la licencia CC BY-NC-SA 4.0 















