Llevar la mentalidad emprendedora a las aulas

Estudiante emprendedor presentando proyecto

Aunque los líderes tecnológicos insistan en el desarrollo de las habilidades digitales, un reporte señala que la mayoría de los empleadores observan un déficit en competencias de emprendimiento en los egresados universitarios.

Imagen: Bigstock.

Un reciente reporte exalta la importancia que le dan los empleadores a la mentalidad emprendedora en los egresados universitarios y señala que, al menos en Estados Unidos, esta característica es cada día más escasa.

Tim Cook, CEO de Apple, afirma que aprender programación es tan importante para el futuro como lo es aprender el inglés como segundo idioma. Bill Gates, creador de Microsoft, enfatiza que las ciencias computacionales son esenciales si se quiere triunfar en la vida. Este tipo de discurso genera un cuestionamiento: ¿sólo estas habilidades garantizan la prosperidad de los egresados en los inestables entornos laborales que se avecinan?

Es evidente la necesidad de los futuros profesionistas por moldear desarrollos en inteligencia artificial o crear soluciones en ciberseguridad, por mencionar algunos ejemplos. Sin embargo, los lenguajes de programación caducarán o serán reemplazados y nuevas tecnologías generarán retos nunca antes afrontados.

Por ello, también es importante aprender a lo largo de la vida, así como desarrollar una mentalidad emprendedora en las aulas, es decir, que los alumnos además sepan reconocer una oportunidad que de otra manera se pasa por alto, que puedan generar la confianza para asumir un riesgo, que logren comunicar sus ideas con claridad, que puedan adaptarse a entornos inestables y aprendan de sus errores.

Los ocho pilares de la mentalidad emprendedora

El reporte Measuring Entrepreneurial Mindset In Youth: Learnings From NFTE’s Entrepreneurial Mindset Index, acentúa el potencial que tiene la enseñanza de las habilidades de emprendimiento en el futuro de los universitarios. Asimismo, reconoce que existe escasez de emprendedores en la fuerza laboral, lo cual puede amenazar el desarrollo económico de las naciones.

Para afrontar esta brecha, especialistas de la entidad no lucrativa que impulsa la enseñanza de la mentalidad emprendedora, Network for Teaching Entrepreneurship (NFTE por sus siglas en inglés), proponen marco sustentado en ocho pilares para inculcar estas habilidades en las aulas:

  • Iniciativa y autosuficiencia: el poder de apropiarse de un proyecto sin tener orientación y enfrentar los obstáculos de forma independiente.

  • Flexibilidad y adaptabilidad: la capacidad y la voluntad de cambiar acciones y planes para superar los desafíos presentes y futuros.

  • Comunicación y colaboración: la capacidad de expresar claramente ideas a un público objetivo, incluida la persuasión para que trabajar en conjunto hacia un objetivo común.

  • Creatividad e innovación: la capacidad de crear soluciones a problemas sin estructuras claramente definidas.

  • Pensamiento crítico y resolución de problemas: la capacidad de aplicar un pensamiento orientado a procesos de nivel superior, considerar un problema desde una gama de perspectivas posibles y usar ese razonamiento para tomar decisiones.

  • Orientación hacia el futuro: una disposición optimista con un enfoque en la obtención de las habilidades y los conocimientos necesarios para la transición a una carrera.

  • Reconocimiento de oportunidades: la práctica de ver y experimentar problemas como oportunidades para crear soluciones.

  • Comodidad ante el riesgo: la capacidad de avanzar con una decisión a pesar de la incertidumbre y los desafíos inevitables.

¿Cómo impulsar estas habilidades en las aulas?

La NFTE propone su “Teoría del cambio”, un mapa de cuatro pasos que guía hacia el desarrollo de habilidades de emprendimiento y el éxito estudiantil.

  1. Educación emprendedora

    Este programa educativo propone la instrucción de los fundamentos de la creación de empresas, generación de ideas de negocio, creación de planes de negocio y presentación de proyectos, mediante aprendizaje experiencial y educación basado en proyectos.

    De esta manera, los estudiantes aprenden los fundamentos de la creación de empresas y el espíritu empresarial, con un fuerte enfoque en las actividades experienciales. Esto incluye juegos, proyectos cortos y lecciones que brindan a los estudiantes experiencias prácticas y les enseñan conceptos como reconocer oportunidades, generar ganancias y mercadotecnia.

    Los estudiantes también adquieren experiencia en el mundo real trabajando estrechamente con voluntarios y mentores que a menudo son líderes empresariales de la comunidad. Estas interacciones ayudan a los estudiantes a tomar los conceptos abstractos que están aprendiendo en el aula y ver cómo funcionan en el mundo real.

  2. Activación de la mentalidad emprendedora

    Se espera que las actividades antes menciondas ayuden a los estudiantes a desarrollar su mentalidad emprendedora. Esto se fortalece con la enseñanza de desarrollo de planes de negocios que presentan a clase ante estudiantes y ante jurados en competiciones.

  3. Actitudes y comportamientos emprendedores

    Una vez que los estudiantes desarrollan la mentalidad emprendedora, se generan cambios en las actitudes y el comportamiento, incluida la promoción de una disposición más positiva hacia la creación de empresas y el espíritu emprendedor.

  4. Actualización emprendedora y éxito profesional

    Finalmente, se espera que los cambios en las actitudes y conductas de los estudiantes respalden su capacidad para iniciar un negocio propio o demostrar el éxito profesional en distintos entornos laborales.

Investigaciones anteriores de la NFTE sugieren que los estudiantes que han participado en este tipo de programas son más proclives que otros a convertirse en dueños de negocios. Por otro lado, han tenido mucho mejor adaptación a diversos tipos de ambientes laborales.

Si bien es importante aprender a manipular la tecnología desde etapas básicas en la educación, estas competencias digitales necesitan complementarse con habilidades poderosas como las que propone la NFTE y su concepción acerca de la mentalidad emprendedora.