Al pensar sobre salud sexual solo lo relacionamos con la actividad sexual, sin embargo, la Asociación Mundial de la Sexología (WAS por sus siglas en inglés) nos invita a tener una perspectiva mucho más amplia, es decir, pensar en la salud sexual asegurando que se tengan experiencias sexuales placenteras, respetuosas y seguras, libres de coerción, discriminación y violencia.
En los últimos años, se ha difundido el concepto de salud sexual para promover una sexualidad asociada con el placer y responsabilidad. Este año se realizarán actividades en más de 60 países con el lema de Relaciones Positivas.
Darle importancia a las relaciones positivas en este día, es una invitación a que existen muchos tipos de relaciones, todas aquellas tienen una forma única de funcionar. Es un recordatorio de que las relaciones positivas no precisamente van enlazadas al amor romántico o a la actividad sexual.
Entonces, ¿qué sería una relación positiva? Algunas cualidades de estas relaciones son: la amabilidad, comodidad, dar y recibir cariño, trato respetuoso, sentir que te escuchan, seguridad, que te alientan, diversión, solidaridad.
A través de las películas, las series, los libros y la música, hemos recibido el mensaje de que las relaciones interpersonales se dan de manera mágica o por una conexión, es decir, coincidencia, química, mismos intereses. Hoy en día sabemos que las relaciones positivas se construyen a través del diálogo, la escucha, el establecimiento de límites, resolver los conflictos o desacuerdos, aprender a mediar, a compartir. Algunos ejemplos para aprender a tener relaciones positivas son los círculos de respeto en donde invitas a tus amistades, familiares o conocidos a compartir sus opiniones, aprender a darle escucha a las diferentes opiniones y reconocer las emociones. O bien, la cadena de amistad, un espacio para que hablen y compartan cuáles serían las cualidades “Me gustan amigos que”; estos ejemplos nos permiten reconocer que tenemos que dialogar sobre temas comunes, pero también sobre que pensamos y como vivimos nuestra sexualidad.
Vale la pena que nos preguntemos y reflexionemos, ¿cómo hemos construido nuestras relaciones? ¿Cómo hemos negociado y llegado a acuerdos cuando experimentamos nuestra sexualidad? ¿Cómo se ha negociado el consentimiento sexual?
Afortunadamente, podemos reaprender la manera en que nos hemos relacionado, eliminar aquellos aprendizajes que nos hagan daño o nos violenten.
En el Centro de Reconocimiento de la Dignidad Humana tenemos un espacio para ti, tenemos actividades para crear comunidad. ¡Te esperamos! https://tec.mx/es/dignidad-humana
Oficina de género y Comunidad segura
Este artículo del Observatorio del Instituto para el Futuro de la Educación puede ser compartido bajo los términos de la licencia CC BY-NC-SA 4.0 















