¿Qué es el acceso abierto y cómo beneficia la producción de contenidos educativos?

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El acceso abierto ha cambiado la forma en que producimos y compartimos conocimiento.

Foto: Bigstock

El acceso abierto es una filosofía que pretende democratizar los contenidos educativos. Propone que las formas en que se producen y distribuyen los recursos que generan conocimiento sean de libre acceso para todo público. Incluye también tomar una postura activa en borrar las barreras que hacen difícil el acceso a los recursos educativos de alta calidad, tales como altos costos monetarios, la difusión de materiales obsoletos y los mecanismos que bloquean la colaboración académica.

La colaboración es la herramienta más importante para la ejecución y desarrollo del acceso abierto, dado que a partir de esta se producen los recursos de educación abierta, materiales que pueden ser modificados para su mejora, no solamente por el autor, sino otros colaboradores, que pueden hacerlo, porque el autor configura los materiales de forma que otros puedan participar en este.

Esto se logra a través de licencias especiales y plataformas legales como la de Creative Commons, enfocadas a proteger la propiedad intelectual, al mismo tiempo que ofrecen la flexibilidad necesaria para otorgar los accesos que facilitan la modificación mejora de los contenidos que regulan.

Una nueva solución complementaria para estudiantes y maestros

El enfoque de acceso abierto abre sendas nuevas en materia de investigación, producción y validación de contenidos. Pero, ¿qué hace específicamente en el ámbito educativo?, ¿qué usos se les puede dar a los contenidos abiertos que mejoren la forma en que enseñamos?

La creación de contenido digital reduce considerablemente los costos y tiempos de producción de materiales educativos. Desde que la filosofía de contenidos abiertos tuvo su auge a principios de la primera década de los 2000’s hasta ahora, se han creado una enorme cantidad de journals, ejercicios, cursos completos y más.

Los maestros pueden usar los materiales de contenido abierto para optimizar sus programas, incluir ejercicios y contenidos que complementen la experiencia educativa de sus estudiantes. Como se mencionó anteriormente, las licencias no solamente permiten ver los contenidos de acceso abierto, sino modificarlo, por lo que cualquier docente que disponga de un material didáctico puede hacer cambios para mejorar el material y compartirlo de nuevo. Gracias a esto, los materiales didácticos dejan de ser un producto estático para convertirse en un resultado de un proceso en constante evolución.

En el caso de los estudiantes, los contenidos de acceso abierto les proveen de oportunidades más allá de su alcance económico. La educación media superior y superior representan una carga monetaria considerable para los estudiantes y una buena parte del impacto que producen sobre la economía del estudiante se debe al alto costo de los materiales académicos.

Los contenidos de acceso abierto permiten a los estudiantes educarse por su cuenta sobre temas relevantes para su formación y futuro campo de trabajo sin costo.

El acceso abierto y la divulgación

En materia de investigación, el enfoque de los contenidos abiertos ha impulsado significativamente la construcción de un conocimiento colectivo y una base información compartida. Esto se debe a la facilidad con la que se pueden citar contenidos gratuitos en comparación con los de paga.

Las citas son una de las principales herramientas para compartir conocimiento académico, su influencia varía de acuerdo al tema, pero en Biología, por ejemplo, los artículos de acceso abierto tienen 36 % más citas que los que están detrás de una pared de paga. Los contenidos restringidos, tienen el doble de probabilidades de no ser citados seis meses después de su publicación. Para maximizar el impacto de un contenido académico, es necesario que se le publique como contenido abierto.

Los mayores beneficios de los contenidos de acceso abierto pueden verse en la comunidad educativa y de investigación, pero también pueden ser útiles para el público en general, especialmente los adeptos del aprendizaje a lo largo de la vida, para quienes es un recurso inagotable para seguirse formando.

El siguiente paso para los contenidos de acceso abierto es la difusión, salir del nicho de los investigadores y académicos. Es necesario que todos conozcamos este movimiento y lo aprovechemos, para que así se convierta en un mecanismo básico de cómo entendemos y compartimos el conocimiento.