Los fidget spinners, unos pequeños juguetes que dan vueltas, se han convertido en la última tendencia mundial.
Aunque fueron creados en los noventa, se hicieron populares apenas este año y miles de niños de todo el mundo los están utilizando, en parte debido al marketing y su popularidad en las redes sociales.
El uso de fidget spinners en el aula es polémico. Muchos profesores los detestan y algunas escuelas los están prohibiendo, argumentando que distraen a los estudiantes, mientras que otros afirman que les ayudan a mantenerse enfocados.
Por su parte, fabricantes y vendedores señalan que pueden ayudar a los niños, especialmente aquellos con déficit de atención e hiperactividad (TDAH), a concentrarse y combatir la ansiedad.
A pesar de esto, no existe evidencia científica que pruebe que ayuden a los estudiantes.
Scott Kollins, un psicólogo clínico de la Universidad de Duke, dice que ninguna investigación ha comprobado que los fidget spinners o cualquier otro juguete son eficaces para tratar el TDAH.
«Sé que hay muchos juguetes similares, y otros juegos y productos que son comercializados para personas que tienen TDAH, pero no hay evidencia científica de que funcionen», dijo.