La crisis de alojamiento en Estados Unidos, su efecto y posibles soluciones

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Según Forbes, el costo de la universidad ha aumentado casi ocho veces más rápido que los salarios, ¿cómo está afectando esto a los alumnos?

Imagen: Bigstock

En artículos anteriores hemos abordado la crisis de estudiantes sin hogar en los Estados Unidos, es decir, alumnos que viven en tal nivel de pobreza que no les alcanza para comer ni pagar renta.

Según el departamento de Educación de Estados Unidos, el número de alumnos sin hogar ha aumentado un 70% en los últimos 10 años y en 20 estados se incrementó el problema un 10% o más.

Aun así, se desconoce la verdadera magnitud del problema ya que no se cuenta con fondos suficientes para la recolección de datos y cuando se tienen, muchos alumnos no quieren participar por miedo a que se descubra su precaria situación.

Los efectos en los alumnos

La falta de seguridad para cubrir las necesidades básicas del ser humano, como techo y comida, resultan en un bajo desempeño académico, según Hope, una organización enfocada en investigar las necesidades de los universitarios.

Aunado al Centro Hope, a nivel federal se están haciendo esfuerzos por reunir los datos recabados por otras asociaciones que asocian la falta de necesidades básicas con mala salud, bajo desempeño, síntomas de depresión y estrés. Sin embargo, se necesita más información para poder determinar los efectos de la falta de alimento y hogar en los alumnos universitarios.

Por otro lado, el gobierno de los Estados Unidos está trabajando por conocer el impacto que esta situación tiene en los alumnos y su probabilidad de graduarse, por lo que inició la “Acta de éxito de cada estudiante”, o ESSA, por sus iniciales en inglés. Esta ley obliga a las escuelas a entregar la boleta de calificaciones de los estudiantes en situaciones vulnerables, incluyendo la tasa de graduación, esto con el fin de conocer el verdadero impacto en su desempeño estudiantil.

Posibles soluciones

Aunque cada caso es diferente, un primer paso para conocer el verdadero impacto y número de estudiantes, es contar con una mejor recolección de datos y para ello, se necesitan programas de apoyo para detectar y apoyar a los alumnos que están más vulnerables, pues en la mayoría de los casos, los propios alumnos suelen ocultar su situación de calle.

Según el reporte, “Todavía hambriento y sin hogar en la universidad”, llevado a cabo por el Centro Hope, el 5% a 7% de los alumnos encuestados decían no experimentar desalojamiento, sin embargo, admitieron tener que quedarse en la sala de algún compañero o amigo para dormir por no tener donde pasar la noche, lo que puede considerarse ya como índice de inseguridad sobre su alojamiento.

Conocer la verdadera situación de cada alumno puede ayudar a las instituciones y escuelas a poder diseñar programas de apoyo para estos alumnos.

Las posibles soluciones que propone Hope se dividen en tres secciones:

  1. Acciones impulsadas por alumnos. Estas acciones de estudiantes para estudiantes ya se están llevando a cabo a través de programas como el CUFBA, Callah, refugios como Bruin, el movimiento “Alumnos en contra del hambre y desamparo por medio de la educación”, o apoyando a sus compañeros en situación de calle.

  2. Acciones impulsadas por la escuela. Las universidades deben empezar a esforzarse más en la obtención de datos para conocer el verdadero número de alumnos en situaciones vulnerables. Al tener esa información, les será más fácil asignar recursos a donde más se necesiten. Para este fin, el Centro Hope hizo una guía en inglés sobre cómo evaluar la seguridad de las necesidades básicas.

    Las instituciones de educación superior también pueden apoyarse en los programas creados por alumnos o asociaciones civiles para alcanzar a un mayor número de afectados. Algunos ejemplos son la Universidad de DePaul, el Colegio comunitario de Tacoma o varias instituciones en Houston que tienen bancos de alimentos.

  3. Acciones impulsadas por legisladores. El apoyo del gobierno es clave para conectar los programas de ayuda con los estudiantes y modificar los requerimientos para obtener apoyo.

Debido al gran número de estudiantes que se encuentran en esta situación, no es posible crear becas que cubran el alojamiento de todos los estudiantes, pero el gobierno puede crear incentivos dirigidos a universidades capaces de generar diferentes apoyos para que todos los estudiantes puedan tener cubiertas sus necesidades básicas y continuar con sus estudios.

Crear un ambiente seguro para los estudiantes es fundamental, no sólo para asegurar la completitud de sus estudios sino también para su éxito profesional. Unir alumnos, escuelas y legisladores es de vital importancia para lograr obtener la mayor cantidad de información posible y crear un plan de acción que apoye a todos los estudiantes que se encuentran en esta situación.